{ Tradición desde 1931 [

"En el año 1931, el último día de Junio, nos vinimos de una aldea del campo de Barrax, llamada la Picá, mi padre había estado allí cuatro años.

A mi hermano Enrique, que tenía entonces 17 años, no le gustaban los trabajos del campo. Mi primo Alfonso que estaba de oficial de Confitería en Villarrobledo, en casa de Basilio Jiménez, tenía entonces 26 años y conocía muy bien el oficio. Decidieron entre los dos montar una confitería en El Bonillo.

Así que de común acuerdo tanto por parte de mi padre como de mi tío Pablo, que era el padre de Alfonso, se puso la confitería en El Bonillo. El negocio era a medias, mi padre puso el capital y Alfonso se comprometía a enseñarle el oficio a mi Enrique y pagarle a mi padre la parte proporcional conforme fuera pudiendo.

El Día de los Santos de dicho año se inauguró el negocio."

Estas son las raíces de la Confitería Grueso según las transcribe Juan Grueso, padre del actual propietario del negocio Antonio Grueso.

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